El nuevo invento “Sorpresa” de Antena 3 no ha penetrado con fuerza en su parto; la crítica se ceba con su apagada producción y salva a sus presentadores, la inusitada pareja de Juan Y Medio y Ares Teixidó. El show se estrenó como segundo plato de la noche.

“El amor está en el aire”, tan en el aire que ni se vio. Lo que sí pudo percibir el televidente que tuviese la santa paciencia de aguantar de principio a fin el estreno del programa fue el drama, pero dramón del de pañuelo de algodón del bueno. La otra mitad de la audiencia, esa que gracias a los eternos y seguidos cortes publicitarios de Telecinco, que pudo zapear entre “Gran hermano” y el nuevo programa de Antena 3 tan solo vio lloriqueos y tragedias emocionales impropias de un programa en jornada de máxima audiencia.

Un simplón 14.1% de cuota de pantalla fue el debut de Y Medio con Ares, que además empató en seguimiento (1.8 milllones de telespectadores) con el show de Jordi González y el halagado reportaje del “Enviado especial” a China en laSexta. Y date con un canto en los dientes con la ‘competencia’ a la que se enfrentó el descafeinado nuevo proyecto familiar de la de Atresmedia. Lo más bonito que le dedica la crítica social ‘tuitera’ es “antiguo, aburrido y dramático, justo lo propio para mantenerlo enchufado a las 23.15 de la noche. Normal que hasta “La sonata del silencio” en La 1 creciera medio punto…

“El amor está en el aire” es un guiño a la tele de los noventa, pero producida a todo correr. Nos hizo pensar en el mítico “Sorpresa, sorpresa” de La Gemio; en “Hay una cosa que te quiero decir”, pero sin leer mal el guión; a “First dates” por eso de buscar el amor a ciegas; inclusive a “Cámbiame Premium” si te pones a cavilar…. Cero creatividad, inexistente originalidad y ninguna novedad que ofrecer a un exquisito, y cada vez más exigente, televidente.
Fue realmente un éxito y medio, ya que el descomunal comunicador Juan Y Medio supo llevarse al público a su peculiar terreno, una parcela que a nivel nacional no termina tristemente de llegar la audiencia. Fue lo único que me atrajo del programa. Y sí, reconozco que Ares estuvo como cerdo en pocilga ante la cámara; es buena la tía para eso de improvisar…

Le auguro poco futuro. Pleno octubre, curso nuevo, un reality enfrente y reportajes periodísticos de primer nivel en una cadena hermana son un escenario muy guerrillero como para presentar a la audiencia un producto tan poco atractivo, tan de andar por casa, tan de cadena local (con todos los perdones). Ni porque Telecinco se sacase una segunda gala de la manga con expulsión ficticia y nuevos concursantes en la casa tuvo suficiente la audiencia. Tan solo dos puntos de diferencia entre “GH” y el insípido “Amor en el aire” de Antena 3. Veremos el airazo lo que tarda en quitarlo de la parrilla…

faldonporalvaro