Estrenada el 7 de septiembre de 1997 en Telecinco, ‘Al salir de clase’ es para muchos una serie de culto que marcó a la generación de los 90. Sus disparatadas y surrealistas tramas fueron una de las claves de su enorme éxito.

Una pegadiza sintonía daba paso a las aventuras y desventuras de un grupo de adolescentes en un barrio madrileño de clase media, el ’Siete Robles’. Ya hace casi 20 años que se estrenó una de las series españolas con mayor impacto generacional en la historia de la televisión de nuestro país: ‘Al salir de clase’

Antes de convertirse en un estercolero, Telecinco decidió apostar por un culebrón juvenil que importase a España la esencia de ‘Sensación de vivir’, ‘Salvados por la Campana’, ‘California Dreams’ o ‘Los Rompecorazones’. BocaBoca fue la encargada de llevar a cabo la producción de esta serie ideada por Pascal Jongen que, pese a las discretas audiencias de sus primeras emisiones, pronto se convertiría en un referente televisivo para una generación que al cabo de los años sería duramente azotada por una grave crisis económica, profesional y existencial.

La escena de sexo entre Carlota (Pilar López de Ayala) y Alberto (Roberto Hoyas) en sus primeros episodios fue toda una declaración de intenciones de una serie que no defraudó. A ‘Al salir de clase’ le cabe el honor de haber sido la primera ficción española en abordar de manera abierta temas que hasta entonces no habían sido tratados sin utilizar los típicos clichés folclóricos, como la homosexualidad, las ETS, las drogas o el sexo entre adolescentes. Y lo hizo, además, con un sanísimo sentido del humor que hoy parece haberse evaporado de la TV.

Su éxito radicó en diversos factores. Su formato y duración fue determinante: capítulos de 25 minutos emitidos en tira diaria. Además, Telecinco acertó de lleno al programar la serie justo cuando los más jóvenes regresaban a casa a la salida del instituto. De este modo, todo adolescente comía viéndola, al tiempo que deseaba vivir su adolescencia con tanta intensidad como la de sus protagonistas.

Otro de los elementos más destacados fue su brillante casting, cortesía de Carmen Utrilla. A día de hoy es raro encontrar una serie o película española en la que no aparezca algún actor de ‘ASDC’ (o ‘Alsa’ para los más devotos). El reparto de la serie se renovaba temporada a temporada y por ella desfilaron más de 100 actores protagonistas (entre ellos, una Elsa Pataky con su antigua nariz) que, pese a transmitir ciertos tics de principiante, supieron estar a la altura de un producto con una producción muy limitada.

Para justificar las salidas de los personajes, los guionistas se inventaban suicidios, encarcelamientos, desapariciones misteriosas o asesinatos. Lo típico en un adolescente de 17 años, vaya. Y es que el realismo no fue el mejor aliado de la serie, que fue tornando hacia tramas cada vez más absurdas y variopintas, a la par que adictivas. Algo que, con el tiempo, se convertiría en su sello de identidad y en uno de los factores más notorios para explicar su éxito.

Era bastante curioso ver como unos chavales que no habían cumplido la mayoría de edad eran capaces de tener un bar, abrir una tienda, escribir en un periódico, mantener una radio, crear videojuegos o tocar en un grupo de música y compaginarlo todo con una vida amorosa de lo más extensa sin, por supuesto, descuidar sus estudios.

Para rematar, los pobres siempre estaban amenazados por el psicópata de turno: violaciones, secuestros y asesinatos avivaron la intriga en una serie donde los protagonistas, siempre sumergidos en graves problemas económicos, vivían en unos lofts de infarto.

Los momentos más locos eran cuando el CBC (el bar donde se reunían los personajes para contarse sus típicos problemas de adolescente) recibía la visita de artistas internacionales como N Sync, Roxette, Bon Jovi, Lenny Kravitz o Shania Twain. Mientras los españoles se daban de tortas por conseguir una entrada de reventa para poder ir a ver a sus ídolos, los chicos del Siete Robles disfrutaban de ellos de manera gratuita entre violación y violación.

No menos surrealista fueron los intentos por hacernos creer que Carmen Morales y Raquel Meroño tenían 17 años. Junto al resto de actores, éstas protagonizaron carreras ilegales de coches, incendios provocados, embarazos no deseados, accidentes mortales…y un sinfín de esperpénticos acontecimientos de los cuales, por su disparatado planteamiento o por su desarrollo delirante, solo 10 son recordados en este ranking.

1. Miriam se queda paralítica ¡dos veces!

Miriam (Marian Aguilera) fue uno de los personajes que más juego dio durante las dos primeras temporadas de la serie. En realidad, todas las aspirantes a modelo y actriz suelen ser muy divertidas.
La joven sufrió una aparatosa caída desde la planta alta del Boulevard (el centro comercial donde los protagonistas pasaban su tiempo de ocio) que le dejó paralítica. Después de una complicada operación, Miriam se recuperó y retomó su frenética vida amorosa, muy vinculada a David (Daniel Huarte), Alex (Sergio Villoldo) e Íñigo (Mariano Alameda).
A las pocas semanas, la pelirroja se disponía a coger un yogur de la nevera de su casa cuando sufrió un dolor muy fuerte en la espalda que le hizo caer al suelo. Nuevamente, Miriam fue trasladada al hospital y operada por segunda vez. En tan solo un par de días todo estaba solucionado.
La parálisis quedó como una mera anécdota comparado con el tormento por el que la pobre chica pasaría en los meses posteriores: un embarazo, una nueva caída por las escaleras (lo suyo no era el equilibrio) y un posterior aborto.

2. Fenómenos paranormales

En la cuarta temporada, aparece en escena Inma (Diana Wrana), hermana de Guillermo (Hugo Silva). Inma era una mentirosa compulsiva a la que todo el mundo acusó de loca cuando afirmó que en su casa había fantasmas.
Todo empezó con una sesión de ouija. A partir de entonces, pudimos disfrutar de una Inma aterrorizada ante objetos que se movían solos y puertas que se abrían y cerraban bruscamente. Al final, todo resultó ser el espíritu de un gato que murió en esa casa por culpa de un escape de gas. Un desenlace simplemente magistral.

3. La banda del bate

Bolo (Dario Paso) era el jefe de una temible pandilla que se dedicaba a atemorizar a los protagonistas de la serie. Un joven Dani Martín también formaba parte del grupito de malotes, y todos temían que en cualquier momento se pusiese a cantar.
Tras sendos enfrentamientos con Raúl (Victor Clavijo) y Flipe (Iván Hermes), reclutaron a Santi (Alejo Sauras), el primer adolescente gay de la historia de la TV en España, para que formase parte de la banda. Éste estaba secretamente enamorado de Nico (Rodolfo Sancho) y cuando se lo confesó, todo el instituto se enteró de su homosexualidad y se rieron de él. Como venganza, Santi incitó a la Banda del Bate a propiciar una brutal paliza a Nico que le dejó en una silla de ruedas, acontecimiento que justificó la salida de la serie del personaje.
Finalmente, Bolo y sus secuaces fueron detenidos por la policía después de un enfrentamiento con Íñigo y sus amigos cuando intentaban sumar otro tanto con Santi.

4. Elena se toma un tripi en una reunión del APA

Uno de los momentos más esperpénticos de la serie estuvo protagonizado por Elena (Athenea Mata), hermanastra de Íñigo y hermana de Alberto, cuando, durante un importante debate con la Asociación de Padres, empezó a delirar pronunciando frases incoherentes como: ‘Ya puedo ver el sol a través de la ventana’ o ‘Los ladrillos se mueven’.
A posteriori se descubrió que Santi le había echado un tripi en un vaso de agua, aunque en realidad, a quién quería fastidiar era a su hermana Violeta (Marta Solaz), que también participaba en el debate, en venganza por haberle contado a su madre que era homosexual.
Como consecuencia, la pobre Elena, que había estado ingresada en un psiquiátrico debido a sus problemas mentales, volvió a enloquecer. Su enfermedad se agravó por culpa de María (Carmen Morales), que la convenció para que dejase de tomar sus pastillas y así poder manipularla.

5. La mano negra

A lo largo de sus 5 temporadas, fueron muchos los chalados que sembraron el terror en el instituto Siete Robles. La precursora de este tipo de tramas fue ‘La mano negra’, un criminal anónimo que lanzaba panfletos en los que humillaba a todos los miembros del instituto contando sus más íntimos secretos.
La primera trama de ‘Alsa’ que exploraba el cine negro dio un giro radical cuando Matilde (Ana María Vidal), la malhumorada secretaria del instituto, confesaba que ella había escrito los primeros panfletos, pero no los nuevos que estaban apareciendo.
Detrás de todo este rocambolesco delirio se encontraba Eva (Paz Gómez), el gran amor de Nico y a la que éste creía muerta. La chica, que padecía esquizofrenia, llegó a colocar una bomba en el instituto cual Kimberly en Melrose Place.

6. La violación y asesinato de María

Los guionistas de la serie quisieron aprovechar el tirón de la saga ‘Scream’ y se montaron su propia película de terror, de la que la peor parada sería María. La mala malísima de ’Alsa’ moría atropellada bajo las ruedas del coche de Fernando (Alberto Roca), el profesor de psicología. Un final colosal para uno de los personajes con el arco de transformación más divertido de la serie.
Fernando había escapado del psiquiátrico en el que había estado encerrado después de haber violado a la propia María y de haber intentado lo propio con Miranda, Vanesa e incluso con la pobre Elena (lo que le faltaba después de su episodio con el tripi). Tras la muerte de María, el hombre enmascarado intentó matar a Paloma (impactante momento en el que Raquel Meroño huye de él por el parque de atracciones y la gente que lo ve cree que se trata de un espectáculo más), a Santi y a Nines (¡¡¡¡Helen Lindes!!!!!).
Finalmente desapareció al caer por una cascada montado en una lancha motora tras intentar secuestrar a Andrea (Carla Pérez), no sin antes dejar una nota donde, al más puro estilo ‘Se lo que hicisteis’, prometía volver.

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7. La venganza de Claudia

Tras la muerte de María, aparece en escena Claudia (Beatriz Segura), una misteriosa joven que empieza a hacerles la puñeta a todos los protagonistas. Entre otras lindezas se acostó con Turbo (Rafael Reaño), provocando la ruptura de éste con Clara (Laura Manzanedo) y se entrometió entre Nadine (Olivia Molina) y Guillermo, al contarle a ésta la infidelidad de su novio con Leticia (Isabel Serrano), la profesora de Lengua.
El motor de ese comportamiento tan mezquino era la venganza: Claudia era la hermana perdida de María y había llegado al Siete Robles para castigar a todos los que se portaron mal con ésta. Sergio (Nacho López), el ex de María, fue el que peor lo pasó, pero al final consiguió rehabilitarla.

8. El cuadrángulo Miranda, Mateo, Violeta y Eloy

Una de las parejas más recordadas de la serie fue la formada por Miranda (Diana Palazón) y Mateo (Fernando Andina), quienes consumaron su amor con una emotiva boda durante la emisión del capítulo 1.000. Pero antes, tuvieron que pasar por un montón de complicaciones y escollos generados en gran parte por Eloy (José Montó) y Violeta, que estaba enamorada de Mateo.
Eloy se obsesionó con Miranda por su parecido con una chica de la que estuvo enamorado y a cuyo prometido usurpó la identidad. En un acto heroico, Violeta grabó un vídeo de Eloy acostándose con Miranda, que había cedido a los chantajes de éste para salvar el CBC, y la muy bruja lo subió a internet, consolidando su título de loca del coño oficial de la serie (título, por otra parte, muy disputado entre la retahíla de chifladas que pasaron por ella). Después vendría el secuestro de Miranda, que tuvo a los fans en vilo durante una ristra de capítulos.

9. La secta de Triki

Triki (Javier Pereira) era un jovenzuelo al que Tomé (Manu Fullola) le convence para meterse en una secta, inconsciente de donde está metido. Ángela (Leticia Dolera), más conocida como ‘Barbie Patinadora’ debido a sus habilidades para ir siempre sobre ruedas, se llegó a introducir en la secta para salvarle, ya que estaba enamorada de él.
Tomé recibió una paliza que terminó por abrirle los ojos, intentando posteriormente sacar de la secta a Triki y a Ángela. Finalmente consiguieron salir, pero el amor entre Triki y Ángela se rompería algo más tarde debido a la infidelidad de él.

10. La amnesia de Jero

La última etapa de ‘Alsa’ estuvo protagonizada por Jero y Alex (Daniela Acosta), que finalmente contrajeron matrimonio en el episodio final de la serie, el nº 1199. Ambos tuvieron que enfrentarse a un sinfín de problemas en su relación, pero el más cojonero fue Rita, la pérfida ex novia de Jero. Ésta aparecía en escena justo cuando el personaje que interpretaba Felix Gómez había perdido la memoria a causa de un fatal accidente.
La última chiflada de la serie aprovechó estas circunstancias para reconquistar a su ex, pero en realidad todo se trataba de una venganza premeditada. Cuando eran más jóvenes, Rita abandonó a Jero para irse con un chaval más rico, pero al tiempo descubrió que estaba embarazada y el chico la dejó. A partir de ahí todo le fue mal y culpaba a Jero por ello.
Jero destapó todo el engaño y la abandonó, pero Rita le intentó asesinar un par de veces y el día de la boda llegó a secuestrar a Alex y a presentarse en la iglesia en su lugar. Todo muy loco.

Por @NabilChabaan

Un artículo ya publicado íntegramente en Detele.es