El programa de ligoteo acaba de anotar un nuevo máximo de audiencia y ya pisa los talones al mismísimo Gran Wyoming. El sutil coqueteo entre sus parejas y las visitas VIP, el acertado uso de una fresca tecnología y la impecable y rebelde realización les lleva a ser protagonista del mando día a día.

Ni complejos programas de periodismo de investigación, como “En el punto de mira” o “Soy noticia”, ni la resurrección de “Granjero busca esposa” años después y con un presentador VIP, ni mucho menos los “selfies” de Uri Sabat: la audiencia premia al nuevo proyecto de Carlos Sobera en el access prime time diario de Cuatro. Es ya sin duda el acierto de toda la temporada, y según fuentes cercanas a Tuteledigital.es, “no daban un duro por él“, como todos en un principio claro…

La cuestión es que se cuela día sí, día también en los titulares de audiencias, en la prensa nacional y en los vídeos más reproducidos de la web oficial de la cadena. “First dates” acaba de alcanzar otro récord (10,5% y 1.8 millones) este pasado lunes 19 de septiembre quedando a tan solo una décima del “Intermedio” de laSexta, por no recordar que supera a muchas emisiones de Telecinco a la misma hora. ¿Por qué arrasa?, lean:

  • El perfecto “vouyeaur” del cortejo

A todos nos gusta mirar y ser mirados, unos con más vergüenza que otros, pero es lo general. El programa de Sobera engancha sobretodo por convertir al público en tercer comensal, en sentarnos entre dos desconocidos que pueden acabar en la cama, en la iglesia o cada uno por un lado. Nos da morbo la vergüenza ajena, la timidez, la bravura de muchos, entrar en ese terreno estrictamente privado en los primeros minutos que dos seres se conocen. Y “First dates” lo sabe…

  • La intriga, la sal de cada cita

Ni “¿Quién quiere casarse con mi hijo?”, ni “Un príncipe para Corina”, ni el mítico “Mujeres y hombres y viceversa” ha sabido hacer uso de la intriga como lo hace el programa de Cuatro. Ha reinventado los programa de datting show, ha incorporado al televisor un factor tan perspicaz y complejo como la intriga, y lo que es peor, mantenerlo durante toda la emisión del programa y durante todos los días. ¿Cómo?, una vez más, haciendo partícipe radical al televidente, que es el que importa aquí. “First dates” nos enseña al pretendiente y a la pretendienta de turno al mismo tiempo que el soltero que espera en barra. Los dos nos sorprendemos, o nos alegramos en muchos casos, y ambos hacemos la típica crítica a primera vista que a diferencia de quien está en el restaurante, nosotros sí podemos verbalizar en alto  y hasta comentarlo con tu madre. Intriga que mantiene por cierto hasta el final del programa ¿acabará o no con él? tendrás que tragarte todo el programa para saberlo. ¡Óle!

  • Un casting de sobresaliente alto

Con perdón de “Gran hermano”, ya quisieran muchas ediciones haber tenido el personal que desfila cada día por la taberna del amor de Cuatro. Bravo por el departamento de casting, chapeau por los seleccionadores y los psicólogos que si atinan con verdaderas personalidades que encajan exquisitamente en televisión. No es fácil dar con la GRAN Platania Aeternum, que ya ha repetido en el programa por su arrodillable presencia televisiva. No hace falta seguir fomentando el culto al cuerpo y al músculo fácil, ni tampoco hacer apología del perfeccionismo depresivo como hacen cada día en “MYHYV”. En el programa de citas de Sobera lo mismo te engancha en pantalla un gordito, que un esquelético, que un musculitos con granos o Platania. En “First dates” el casting lo priorizan las personalidades, el interior, lo diferente y exótico, y se nota. Se ve. Engancha.

  • Tecnología hasta en el baño

El programa no se olvida de nuestro siglo, del año en el que vivimos y de que se hace diariamente Trending Topic nacional, ¿por qué?, porque está incrustado en la última tecnología. Los participantes usan WhatsApp con los redactores del programa en mitad de la grabación (¿hay algo más natural?); el propio programa lo puedes ver a la carta, en la tableta, en el móvil, en la tele, en el ordenador y hasta en Apple Watch si te pones… Una cámara fotográfica nunca vista en televisión para hacerse selfies amorosos, o subitidos de tono; una ventana cibernética al mundo asentada en el mismísimo hall del cuarto de baño. Y amenazan con seguir ampliando miras en la fresca y acertada tecnología del programa…

  • Los VIP no buscan pareja, pero casi

Ya hemos podido ver al atractivisimo Adrián Rodríguez, a la extravagante Aramís Fuster, al admirado Mario Vaquerizo, a Amor de “GH” o a la Peloponny. No van famosos todos los días, pero “First dates” los racionaliza con estrategia para que suavemente acabe abriendo una sala especial para citas entre famosos. De hecho ya testaron con el matrimonio ‘HanArizt” (también de “Gran hermano”) y no parece haber encajado mal en la audiencia. El truco por ahora es invitar a cenar, previos consejos amorosos, a celebrities que estén muy activos en redes sociales para elevar aún más el número de tuits de su hashtag y con ello ir sembrando un nuevo formato que está al caer….

  • El presentador y el co-presentador

Sí, quién nos iba a decir que Carlos Sobera sería uno de los ingredientes imprescindibles de la cena. De forma misteriosa, el conductor más soso de la historia de la televisión está siendo sabroso para un programa diario, y precisamente un formato muy alejado de lo que hasta ahora ha presentado. La exacta intervención de Sobera entre cita y cita, sus acertadas opiniones (guionizadas o no, porque no se notan…) y sus míticas subidas de ceja dan un 50% de positividad al programa. El otro medio lo pone el co-presentador, sí, Matías, el camarero argentino más famoso de la tele con el que todos y todas quieren acostarse y el culpable de elevar el filtro de búsqueda de muchos y muchas antes de llegar su verdadera cita.

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  • Brillante producción

Desde el programa cero me barrunté que arrasaría. Y no solo se convirtió en el programa revelación del verano sino que encima sigue siendo el mejor estreno de Cuatro en mucho tiempo. La gran culpa la tienen sus productores, realizadores y la mecánica del programa. Excelentes tiros de cámara, presentación de la historia en pantalla, afinados cortes de escenas, música adecuada, grafismo impecable y moderno, y magistral intervención del presentador entre los cortejos. Hasta la llamativa selección de los camareros (me encantan las gemelas del moño) es otro acierto. Pero un único fallo que han incorporado sin gusto desde este verano: el soporífero vídeo de presentación de los invitados, no solo se hace eterno y rompe la estética del programa con esa desacertada voz en off, sino que además pone en juego otro factor de éxito importante: la intriga. Esperemos que nos lean…

  • ¿Me apunto al casting?

Tú también lo has pensado, y lo sabes. Es más, seguro que has dicho que de no tener cámaras y ser televisado podrías atreverte a llamar y participar. Es el otro gran punto de éxito de “First dates”, nos hace sentirnos identificados en muchos de los conquistadores anónimos, ya no solo por sus físicos, sino por sus personalidades y hasta por sus palabras textuales. Hay días que nos dan ganas de llamar y sentarnos en esa mesa ¿Quién me tocaría?, ¿Será guapo o guapa?, ¿Será el hombre o la mujer de mi vida?. No mientas, querrías apuntarte, si es que no lo has hecho ya…

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