Cinco meses sin Presidente firme y ahora parece ser que la caja tonta podría tener la solución al problema. Tres fuerzas políticas apuestan nuevamente por modificar el horario de máxima audiencia de España, junto con el de la jornada laboral. ¿Se podría realmente? Lo analizamos.

Reino Unido, Irlanda, Francia o Alemania lo hacen desde hace años sin problema alguno, de hecho algunos de estos países ni se molestan en trastocar el huso horario cada vez que toca cambio de solsticio. La cuestión es que la teoría es muy bonita y optimista pero la práctica no termina de cuajar en la idiosincrasia de los españolitos…
Ya van dos veces las que nos intentan meter el cambio de horarios en la tele, pero los mandamás de los grupos televisivos dan el portazo a tal idea ya que sus bolsillos podrían verse gravemente afectados, sobretodo los de las más grandes (Telecinco y Antena 3)

PP, PSOE y Ciudadanos (y muy pronto también Podemos) intentan debatir otra vez la cuestión del adelanto del prime time nacional, y todo, con la ayuda de un mordisco al horario laboral que acompañaría a la sociedad a modificar sus hábitos, y con ello, a ver la televisión de otra forma. En definitiva el modelo británico vuelve a ser el ejemplar: sus comercios cierran a las seis de la tarde, paran una hora para comer un tentempié largo y a las nueve de la noche están ya pensando en irse a la cama. Es, muy resumido, lo que los magnates políticos pretenden implantar en nuestra querida España.

Para empezar habría que modificar la hora de entrada y salida de los trabajos, máximo hasta las 18.30. La hora de comer se adelanta a las 13h00 y la de cenar a las 20h30, con la idea de estar frente a nuestro programa o serie favorito a eso de las 21h30. Todo este arañazo al reloj afecta al pilar fundamental de la televisión: los informativos, que verían afectada su duración en 20 minutos menos. Ahora arrancarían antes, y muy posiblemente, se convertirán en un simple noticiero que básicamente nos cuente la última hora, y por fin acabemos con el refrito del Telediario que ya vimos a la hora de comer.. (que sí nos damos cuenta señores…)

En cuanto a las series, realities, películas y encuentros deportivos también verán mordida su duración, aunque más que reducir, la mayoría adelanta realmente su hora de inicio. Así por ejemplo si la gala de “Supervivientes” ahora arranca a las 22:30 y se despide rondando las 2h00 de la madrugada, con este nuevo modelo de prime time empezaría a las 21h45 y sobre las doce de la noche tendría que ir cerrando el chiringuito. De no ser así, la población volvería a seguir usando al televisor como reflejo de su despertador y se iría a dormir a la hora que su espacio favorito acabase.

Con la supuesta reducción del horario laboral sí es más factible que todo se adelante, al menos una hora y media. Programas como “El hormiguero”, “Viaje al centro de la tele”, “El intermedio” o las queridas “últimas horas” de los realities de turno de Telecinco podrían verse muy afectados, inclusive desaparecer de la programación, ya que se quedarían sin espacio físico en el prime time. De quedarse, sería el actual falso prime time (access prime time) o se desplazarían, por mantenerlos, al late night (desde las doce de la noche)

En 2015 ya lo intentó sin éxito la cadena pública insertando además una mosca informativa en pantalla alertando que la emisión finalizaría antes de la medianoche, cosa que tan solo mantuvo dos meses. Su improvisado prime time moderno empezaba sus series a las 22h y efectivamente terminaban sobre las once y media, pero visto el declive de sus datos de audiencia puesto que el resto de cadenas continuaban a lo suyo, TVE fue lentamente engañando al telespectador con resúmenes o imágenes extra de dicha serie para estirar la hora y hacerla coincidir con las de Mediaset y Atresmedia.

Por @alvaroRoldan_ para Tuteledigital.es