Uno de los temas más actuales que se suelen debatir sobre la televisión es la denominada calificación de telebasura, y es algo que a mí personalmente me molesta muy, y mucho. Para que nos entendamos, se puede definir en el idioma de la calle como televisión de heces, lo cual es bastante hipócrita si tenemos en cuenta las audiencias reales. La televisión tiene una función clara: entretener. Y, guste o no guste, eso es lo que pretende.faldonfb En numerosas ocasiones se tacha a la ‘caja tonta’ de ser poco educativa, de que no enseña nada al espectador, pero considero que para educar ya están los padres y el colegio, cuya función principa es ésa: educar y enseñar. Puede gustar o no, y eso ya es diferente, como los innumerables telespectadores que tachan a diversos canales –Telecinco suele ser la más malparada en este aspecto- como una cadena basura. Sorprendetemente, luego precisamente Telecinco resulta ser la cadena más vista de España. Esto tiene también una denominación y es “hipocresía televisiva”. Los ‘eruditos’ que suele críticar este tipo de cadenas y programas suelen ser las mismas que presumen de consumir documentales sobre coitos de animales, y creen que eso es programación didacta y no es más que entretenimiento. El exitoso -aunque duela- Sálvame es considerado por muchos como uno de los programas que más ‘basura’ contiene, pese a que las audiencias siguen siendo realmente fabulosas. La mayoría de las opiniones contrarias al controvertido programa argumentan que no contiene nada educativo, y, sin embargo, esas personas son las primeras que no saben quién inventó la electricidad o quién es el ministro de Educación, Cultura y Deporte.

Una gran parte del público de este tipo de programas que muchos consideran ‘basura’ se concentra en una edad superior a los 60, y creo que todos tenemos derecho a ver o escuchar lo que nos dé la real gana. Quién es quien decide qué programación puede ser buena o mala, y quién obliga a ver un canal cuando tienes una amplia oferta de todo tipo de gustos. Últimamente está muy de moda en que diversas asociaciones denuncien este tipo de emisiones, y sospecho que no es más que una manera de llamar la atención o de tener poco que hacer. En más de una ocasión reflexiono sobre el tema, y lo que sí es una verdadera programación basura es la ofrecida como informativos por una cadena pública altamente manipulada y manejada a su antojo por el gobierno.

aniversario-salvame_MDSIMA20140707_0182_39 Las cadenas privadas, dentro de unos límites, puede emitir lo que el espectador quiera ver, y así sucede: Telecinco es líder indiscutible con una programación mejor o peor para gustos de cada uno. Y ahí está la libertad de expresión. Pero a veces se suele pasar a una dictadura televisiva en la que criticar lo fácil es lo más popular, y reconocer que se ve ese tipo de programación suele quedar peor de cara al público. Pero eso sí, todo el mundo conoce quién es Belén Esteban, pero no saben quién es la última ganadora del Premio Nobel de Literatura, y de eso no tiene la culpa Sálvame, pues por la misma lógica entonces en España una gran mayoría -incluidos vosotros los eruditos- seríamos ladrones por la imagen que nos dan muchos de nuestros políticos. Y no, la culpa la tiene la educación que recibe cada uno.

No trato de defender a ningún programa, simplemente el derecho a elegir. La gente ve programas o series para poder sacar una sonrisa de oreja a oreja y entretenerse. Hay que recordar además que, al fin y al cabo, las empresas privadas, como bien dice su nombre, son privadas: buscan beneficios y es el público el que decide que quiere ver o no.

Por Israel Bernardo (@Chechu_bob) para Tuteledigital.es

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