¡Al César lo que es del César! Ya es hora de agradecerle a Antena 3 los 25 años de bizarrismo cañí que nos ha regalado. ¿O cómo describiríamos una parrilla televisiva en la que se emitían formatos como “Confianza Ciega” y “El bus”? Ahora se nos cae la baba (literalemente) con “Velvet”, “Gran Hotel”, “Un paso adelante” y “Tu cara me suena”, pero hay momentos que nos han dejado “Con el culo al aire” y no me refiero a las minifaldas de Mar Saura en “Mírame”. Así que vamos a abrir el baúl de los recuerdos.

Comencemos por las series. “Física o química” no dejaba de ser un nuevo intento por atrapar un millón (de especadores adolescentes) tras las luces de “Compañeros” y las sombras de “Nada es para siempre”. Sí. Series de impecable factura como “Luna, el misterio de Calenda”, “Diario de una call girl”, “90-60-90”, “El barco”, “Bandolera” o los culebrones de sobremesa son a día de hoy la evolución de “¿Quién da la vez?”, “Éste es mi barrio” o “Manolo, Benito y Compañía”.

Aún recuerdo a Beatriz Carvajal y Alfredo Landa regentando una gasolinera y haciendo de padres de Lydia Bosch en “Lleno, por favor”; o a Wyoming y Jose Coronado junto a Ingrid Asensio (la peor actriz que ha dado este país después de Pilar Rubio) en “Hermanos de Leche”. No sé cómo podíamos ver ficciones tan machistas como absurdas e innecesarias. Eran guiones con más caspa que el pelo de Betty, la fea. Cargados de una zafiedad heredada del “Landismo” y que después volvimos a sufrir en “La casa de los líos” y “Hada Madrina”. Y no puedo reprimir una arcada cuando recuerdo la copia de “Médico de familia” que intentaron el exagerado Enrique Simón y una sosísima Eugenia Santana con “Tres hijos para mí solo”. ¿Y alguien se acuerda de “Los ladrones van a la oficina”? Puag. Lo único que merecía la pena era el reparto: Agustín González, Manuel Alexandre, Fernando Fernán Gómez, Antonio Resines, Mabel Lozano, Anabel Alonso… ¡Qué momentazo aquel capítulo con toda la familia Flores! Pero no dejaba de ser una serie burda cargada de chistes más simplones que los que contaba Arévalo haciéndose el gangoso. Bueno, ¿Y “Ay, señor, señor”? Pajares de cura y Massiel de pilingui. ¡Y nos parecía la bomba! Bueno, no tanto si después recordamos algo tan vacuo como “Compuesta y sin novio”, “Mamá quiere ser artista”, “Yo, una mujer” (ambas de Concha Velasco) o “Mis adorables vecinos”.

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25 años con Antena 3, 25 momentos que recordar (leer aquí)

Y qué programones… ¿Nadie ha soñado con encontrarse la caravana de “Lo que necesitas es amor” por la calle? ¿Comprobar si el zumo era de plástico? Camisas mitad negra, mitad blanca, vaqueros desgastados y mocasines con calcetín blanco… ¡Canelita en rama! Si Nieves Herrero no hubiera llevado a “Cita con la vida” al grupo que escuchaba su hija en los casettes de gasolinera, Camela no sería hoy Camela. Igual que Mónica Naranjo no hubiera triunfado de igual forma sin aquella primera aparición en “¡Sorpresa, Sorpresa!”. Por cierto, ¿Soy el único que canta Acompáñame… cada vez que baja unas escaleras? ¿Y qué sería de este país sin Paz Padilla o Chiquito de la Calzada? Qué selecto grupo de humoristas tan finos conocimos en “Genio y Figura”. ¡Hombre, ya!  hubiera exclamado Paloma Cuesta en “Aquí no hay quien viva”. Antes sí que se hacían programones... O eso quiero creer, porque si no no encuentro justificación alguna para “El castillo de las mentes prodigiosas”. Mi infancia no tendría sentido sin “El gran juego de la oca”. En serio, hay gente que lo más cerca que ha estado de escuchar una ópera eran los tres acordes de “El barbero de Sevilla” que sonaban cada vez que un concursante caía en la casilla de “El Fleky”. Ahí descubrimos los pechotes de Patricia Pérez y a la polifacética Rommy Abradelo, luchando en el barro.

No nos engañemos. Si somos lo que comemos… también hemos llegado hasta donde estamos gracias a lo que hemos aprendido en el camino. No sé cuánto se puede aprender de “La granja de los famosos” o de “Canguros”, pero sí sé que mi vida no habría sido la misma sin todos los programas y series que acabamos de recordar juntos. Porque, seamos justos, le debemos a Antena 3 “El príncipe de Bel Air”, “Los Simpson”, “Salvados por la campana” y el grandísimo Steve Urkel. Así que no sé si para bien o para mal, Antena 3 en estos 25 años la has liado más parda que la socorrista de la piscina.
….y hasta aquí puedo leer.

Una crítica de Javier Palacio (@javi_palace) || “…y hasta aquí puedo leer” para Tuteledigital.es

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