La lista es más bien extensa: Desde Mario Conde a Carlos Fabra, pasando por Farruquito, José María González de Caldas o José Ortega Cano. Y sin embargo a la opinión pública y a los carroñeros del mundo del corazón solo les importa un nombre propio: Isabel Pantoja. Ni siquiera Maribel Pantoja Martín (hija, madre, abuela, persona a fin de cuentas), no. Quien interesa es el personaje: La Pantoja. Pero muchos han corrido su misma suerte: Juan Antonio Roca (quien jugaba al Monopoly en su celda ¿Irónico, verdad?), Marisol Yagüe e Isabel García Marcos (apodadas en la cárcel ‘Las Chaneles’) y, más recientemente, Luis Bárcenas y Miguel Blesa. La cuestión es ¿Por qué el trato no es el mismo para todos?

La verdad es que en este país estamos curados de espanto. El caso más sonado de corrupción lo protagonizó Luis Roldán, ex director de la Guardia Civil, cargo al que renunció en 1993 cuando se destapó el escándalo. Huyó de España en 1994 entregándose en 1995 en Bangkok para ingresar en prisión en febrero de ese mismo año. Fue condenado a 31 años de cárcel y solamente cumplió 15. Desde entonces los medios de comunicación no se habían interesado tanto por un caso similar hasta que apareció el trío calavera: Muñoz, Zaldívar y Pantoja.

Durante su estancia en la cárcel de Alhaurín, el exalcalde de Marbella trabajaba en el economato. De su exmujer poco sabemos, o más bien nada. Desde que entró en prisión parece que se la hubiese tragado la tierra, lo mismito que ha ocurrido con José Ortega Cano. Y sin embargo, de la tonadillera nos interesa todo: Si le han pintado la habitación, si le han cambiado el colchón, si tiene bis a bis con sus familiares, la cantidad de tabaco que consume y sus peleas con las demás reclusas en el patio. ¿Son cosas mías o esta mujer, que ha cometido un delito, en vez de en la cárcel parece que estuviera en ‘Vacaciones en el mar’?

Ninguna presa se puede encaprichar de Isabel Pantoja, está a otro nivel
Exreclusa de la cárcel Alcalá de Guadaira. Vía ABC

Ya solo me faltaba saber que se está organizando un festival de Navidad en la cárcel donde no creo que llegue a pasar ni un tercio de su condena y que es más que posible que la ‘trenadillera’ actúe en él. ¡Por favor! Un poco de cordura. Me parece fenomenal que se apunte a talleres de alfarería para jugar a ‘Ghost’ con Paquirri, pero que no se nos olvide que está pagando por un delito, no participando en ‘Campamento de verano’. Seguro que hay decenas de reclusas que están siendo castigadas duramente por haber robado para poder alimentar a sus hijos y su estancia en la cárcel es un infierno. En cambio, a esta señora, que ha blanqueado dinero para comprarse zapatos, casas y propiedades, solo le falta la pulsera de todo incluido.

Lleva quince días encarcelada y el rutilante desfile de exconvictas y carceleras de luces por el plató de ‘Sálvame’ termina por confirmar lo que todos imaginábamos: La justicia no es igual para todos. Pero las reseñas en los medios de comunicación tampoco. ¿Por qué no interesan las condenas de Fabra, Blesa o Bárcenas? ¿Por qué quiénes más roban pasan desapercibidos ante los ojos de lo que podríamos denominar “sufridores en casa”? Me da la sensación de que dentro de otros veinte años únicamente se recordarán las condenas ejemplarizantes de Lola Flores y ‘Presabel’ Pantoja, olvidándonos de otros nombres propios que han hecho mucho daño a los ciudadanos de este país. Y todo esto sucede justo cuando la fiscalía anticorrupción pide 20 años de cárcel para los acusados del caso Nóos. La única lectura posible de todo esto es: Resintonicen correctamente Telecinco en su canal definitivo, porque ‘La que se avecina’ dejará de ser solo una serie de ficción.

Ah, y otra cosa… ¿Dónde está la panoja? Sí, sin T. El dinero de Roldán nunca apareció. Aún conserva 10 millones de euros en algún paraíso fiscal. ¿Aparecerán las obscenas y esclaofriantes fortunas que han tenido tiempo de amasar y esconder quienes actualemente cumplen condena en prisión? Me da en la nariz que no, a no ser que Lydia Lozano investigue, porque para mí ya es como San Cucufato… Y hasta aquí puedo leer.

Una crítica de Javier Palacio (@javi_palace) || “…y hasta aquí puedo leer” para Tuteledigital.es

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