La noche del sábado me hubiera cambiado por Vincent Van Gogh, pero no por su indiscutible maestría con el pincel, sino porque le faltaba una oreja. Es posible que tal vez así no hubiese escuchado el alegato de Mariló Montero en favor de la televisión pública. Os cuento.

La periodista navarra se defendió en ‘Un tiempo nuevo’ de todos los comentarios que la han encumbrado al olimpo de los bocazas. Preguntó “¿Qué hay dentro del coche de Sara Montiel?” porque no veía correctamente la foto de la actriz que acompañaba el féretro. Comparó San Fermines con la tragedia del Madrid Arena y poco después se produjo un tenso colapso en la entrada a la plaza. Así, uno a uno, Mariló fue desmontando todos los trending topics que ha ido acuñando en los últimos años. Después de arremeter contra Pablo Iglesias y su programa político, la popular presentadora entró en un terreno más farragoso aún, la gestión del ente público. Y señores, ahí es cuando tuve deseos de coger el cuchillo jamonero y cortarme, no una, sino las dos orejas cual morlaco tras una buena faena.

Montero: “Cada programa de “La mañana de La 1” cuesta entre 300 y 900 euros por día

La televisión pública debe dar voz a los que no la tienen.” Hasta ahí de acuerdo. “Desde que se suprimió la publicidad hemos perdido 254 millones de euros”, muy bien ¿Y qué? En 2013 RTVE ha gastado 960 millones de euros, 20 millones más de lo previsto. ¿Es necesario gastar semejante dineral, máxime cuando sale del bolsillo del contribyente, para mantener una televisión de servicio público? “En mi programa cada directo cuesta entre 300 y 900 euros”, explicaba la presentadora. “No tenemos dinero, hija mía, estamos más tiesos que la mojama”. De esta forma defendía la vuelta de la publicidad ya que no pueden comprar partidos, ni series, ni hacer programación propia en prime time (la última serie producida por Televisión Española fue ‘Stamos Okupa2’, algo que no se recordaba desde ‘Paco y Veva’). “Así se lo ahorra el Gobierno”, concluía. ¿Cómo qué no tienen dinero? ¿Y para qué lo necesitan?

Javier Palacios: “El único compromiso de una tele pública es emitir una programación de interés general, social, cultural y con la mejor calidad posible

Mariló Montero ha trabajado en dos cadenas públicas, Canal Sur y TVE, ¿Y aún así no conoce las obligaciones de una televisión que pagan los ciudadanos? No pueden competir con las demás emisoras, ni pujar por eventos deportivos ni películas por encima de las privadas, por lo tanto, no es necesario que emitan series de éxito comercial o estrenos de cine, porque para eso ya están las cadenas privadas. Por ley RTVE debe emitir determinados eventos deportivos (finales, copas, ligas, JJOO…), ¿Para qué comprar los demás partidos? Su único compromiso es emitir una programación de interés general, social, cultural y con la mejor calidad posible, pero amigos, aquí calidad no significa cantidad.

Como colofón a su entrevista, la periodista elogió los intormativos de TVE: “Son un ejemplo de profesionalidad”. El ente público debería ser un modelo de objetividad y pluralidad y todos sabemos que no es así, ¿Por qué entonces la Montero defiende lo imposible en vez de asumir que su cadena no es más que un utensilio para emitir propaganda política? Me ofende que trate de vendernos la moto a estas alturas porque todos los que hemos trabajado en una televisión pública sabemos, y lo hemos visto, que se sigue una estricta línea editorial y que hay decenas de cargos apoltronados en su silla.

En TVE trabajan 7.500 personas y me juego el cuello a que una buena parte no se acuerda ni de montar treinta segundos de imágenes de agencia, ¡¡De salir a grabar a la calle ni hablamos!! Y éso en una cadena que durante el sábado acuñó un nada desdeñable 14,7% en su primera edición del Telediario, siendo líder de audiencia, pero cayó estrepitósamente en su segunda edición con un 9,9%, frente al 14,9% del informativo más visto en esa franja horaria, el de Telecinco.

AUDIENCIAS OCTUBRE || La cadena pública sigue sin superar el básico 10% de cuota de pantalla y queda a más de 5 puntos de las cadenas privadas (más info)

Mientras Mariló se sentaba en el plató de la competencia contribuyendo a su 21,1% de share, la audiencia de La 1 bajaba a un 5,2% y la de La 2 llegó a caer hasta un 0,8%. Con un coste de 1.630 millones de euros desde 2012 (las televisiones privadas contribuyen con un 3% a su financiación), Televisión Española se mantiene por debajo del 10% de share. ¿Podría remontar esos datos con la vuelta de publicidad o la compra de series y partidos de calidad aunque supongan un coste más elevado? Tal vez lo descubramos… Y hasta aquí puedo leer.

Una crítica de Javier Palacio (@javi_palace) || “…y hasta aquí puedo leer” para Tuteledigital.es

faldonjavierpalacio