pastoraSIN LÁPIZ NI PAPEL.

La Radio Televisión Pública Andaluza sigue enzarzando su parrilla con cante coplero, pero esta vez con niños reviejos, un jurado facilón y una Pastora Soler con suspenso en su cursillo como presentadora. Lejos de dar descanso a este formato tan manido en la televisión andaluza, la cadena mantiene cada sábado una gala para buscar al mejor coplero junior de la comunidad.

Mientras las cadenas nacionales tienen su tele medio abandonada, algunas autonómicas hacen de las suyas estrenando programas de éxito. Es el caso de Canal Sur, la televisión de Andalucía, que en su faceta coplera se repite más que el salmorejo. Tras los buenos datos de audiencia del programa con 7 ediciones de vida, ‘Se llama copla’, RTVA decidió seguir llenando el prime time de los sábados con copla y el 5 de julio se estrenó ‘Se llama copla junior’ que llena todos las semanas de copla hasta septiembre.

Los pequeños andaluces de 10 a 15 años tienen un espacio para poder seguir los pasos de todos aquellos mayores que han conseguido el éxito a través de este programa. La dinámica del formato peque es igual que el de adultos, con la diferencia de que no hay eliminatoria de concursantes. En la edición junior hay 15 concursantes de los cuales 10 son concursantes y 5 se encuentran en la reserva.

La cantante, a pesar de haber evolucionado a lo largo de las numerosas galas emitidas hasta el momento, está desaliñada y su interactuación con la cámara, el público y los concursantes en su faceta de presentadora deja mucho que desear.

Los famosos retos copleros de la esencia ‘Se llama copla’ continúan para permitir que los que quedan en la reserva puedan obtener su puesto como concursante cada sábado. Esto hace que el programa se haga más pesado porque hay que escuchar cinco coplas más cada semana y acaba la gala más tarde de la cuenta.

Pastora Soler es la encargada de dirigir todas la galas con la ayuda del presentador de televisión y actor Maik Alexandre. Caligari Films, la productora del espacio televisivo, ha formado parte del error garrafal que cometen todas las cadenas con usar artistas de renombre para guiar sus productos y al final el fallo más grande es ese. La cantante, a pesar de haber evolucionado a lo largo de las numerosas galas emitidas hasta el momento, está desaliñada y su interactuación con la cámara, el público y los concursantes en su faceta de presentadora deja mucho que desear. La sevillana es el punto fuerte de la crítica en las redes cada semana. No es para menos.

Y es que una de las colaboradoras fieles de ese programa como es Juliana López es merecedora del papel de presentadora tanto del formato junior como el adulto. Aún así, con los años que lleva la copla abarrotando la tele andaluza parece que todavía no se han percatado de lo que la cámara la quiere. ¡Sigamos vendiendo postureo en la tele!

Por su parte los niños en sí forman el espectáculo. No cabe duda de que si las versiones kids tienen éxito es porque los pequeños saben atrapar con su inocencia, su talento, su esfuerzo y su buen hacer. Aunque en ocasiones veamos en esta edición a niños con el ángel de una persona mayor (y eso que van con ropa normal y sin aumentarse en años como hacen en la edición adulta) lo cierto es que atraen y saben camelarse a un jurado de fácil convencimiento. Raquel, la profesora de canto, Alex Ortiz, Diego Benjumea y un invitado cada semana (Joana Jiménez, Laura Gallero y el pluriempleado de Canal Sur, Álvaro Díaz, entre otros) están valorando en cada gala las actuaciones de los concursantes, siendo Pive Amador el que da el veredicto final. Con respecto a él hay que decir que la opinión suya tras la actuación de cada coplerito es pesada y su eliminación agilizaría más las aproximadamente 3 horas de programa.

Quitando la desconcertante presentación de la Soler y los puntos que hacen denso el programa, el producto kids se está ganando al público con la gracia y el arte de los niños, sin necesidad de colocar polémicas y mover el morbo entre ellos. Esperemos que esta edición sea igual de limpia que la primera del formato adulto y no se la carguen a medida que pasan las ediciones, por la avaricia de audiencia.

Por Luís Miguel Rojas (@Luismrn25) || Sin lápiz ni papel para Tuteledigital.es

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