garciaaguadoLA CRÍTICA DEL DÍA DESPUÉS.
Una serie de reportajes al más puro estilo de Zeppelin TV, utilizando a rostros televisivos que combatan contra los prejuicios sociales para intentar mover conciencias o cambiar percepciones. Un “Diario de…” conducido por un distinto interlocutor, que en este primer programa ha recaído en el “Hermano Mayor” de Cuatro. Así se presenta “En la caja”, la adaptación española de “The Box”.

Comienza el programa y parece que nuestro querido Pedro García Aguado nos presentará a otro chaval o chavala que pretende “corregir”; pero no. No es así. Y de parecer que estamos en “Hermano Mayor” de la cadena peque de Mediaset España, cuando ya entramos en el reportaje, nos encontramos con un “Diario de…” que parece volver espontáneamente para hacernos carmbiar de opinión o remover conciencias. También es de Zeppelin TV, pero estamos hablando de “En la caja”.

LA AUDIENCIA || “En la caja” se estrena con un buen 7% de share y más de 1.1 millones de telespectadores con Pedro García Aguado como primera víctima.

García Aguado es una marca registrada ya en Cuatro. Un rostro que ya muchos asocian a la autoridad, la disciplina, la credibilidad. Esto último, algo muy importante para que, por ejemplo, un primer programa de esta serie de reportajes roce o consiga su éxito. Ponerse en la piel de otra persona es algo que a Aguayo nunca le ha costado y, en este caso, ha sido trasladado hasta El Príncipe, barrio de Ceuta en el que se desarrolla la serie de Telecinco con el mismo nombre. Allí ha tenido que afrontar una realidad y destapar por una vez prejuicios que la sociedad pueda tener sobre temas socialmente controvertidos, como ocurre en esta barriada ceutí.

“En la caja” hace perderte a ratos entre “Diario de…” de la Milá o “Millonario anónimo” de laSexta, pero con testimonios importantes y llamativos como las viudas de terroristas.

El estilo por más que intentemos no pensar mucho en ello, es inevitable recordar este espacio de reportajes de actualidad o atemporales que presenta Mercedes Milá. Esta, aparecerá en siguientes programas de “En la caja”, así como Juanra Bonet, de “Lo sabe, no lo sabe” que viene la próxima semana a enseñarnos otro controvertido tema, lo que ocurre en Marinaleda y las reivindicaciones del SAT.

Eso sí -volviendo al lío-, a ratos me pierdo entre un reportaje de “Diario de…” o uno de “Millonario anónimo”. Este último se asemeja al objeto de esta crítica en que aunque no haya dinero de por medio, hay una empatización de la persona que conduce el programa con el asunto y las personas que trata y que viven un drama social. Que hayan conseguido los testimonios de las mujeres viudas después de que sus maridos hayan provocado atentados terroristas ha sido uno de los mayores éxitos de esta primera entrega y quién sabe si del programa en sí.

Algunos criticarán la excesiva escenificación de la pena y el drama en televisión. Entendible. Con programas que no es que lo utilicen -que suena más feo-, pero sí que se sirven o tratan este tipo de formato, que para unos es un ejemplo más de sacar rentabilidad a la pena y para otros, algo necesario socialmente. Que el drama vende es una obviedad y va implícito en la televisión, pero son visiones, testimonios que pueden no conocerse y que pueden abrir mentes y callar bocas que critican sin saber. Si acaso, el objetivo de este programa. Ha faltado algo, que es lo que lo diferencia del espacio de la Milá, y es que este no cuenta con las versiones de instituciones y otros organismos intervinientes.

Al poco de la noche, #PedroEnLaCaja se ha convertido en tendencia en Twitter y mantenido como segunda tendencia en España bastante después de haber acabado el primer programa. Opinión y debate suscita, superando los 1.000 comentarios al poco de comenzar el espacio de denuncia social. El comportamiento del programa puede ser bueno y mantenerse en las siguientes entregas, aunque en esta el fútbol de Telecinco o “El club de la comedia” se lo ha podido complicar un poquito.

Una crítica de Alejandro Cuenca (@_cuencalejandro) para Tuteledigital.es