jordimasterLA CRÍTICA DEL DÍA DESPUÉS.
Opinión || TVE ya ha estrenado el que sin duda es su producto estrella “MasterChef 2”. El programa que, en su primera edición se despidió con 5.5 millones de espectadores, ha decidido volver a despertar el apetito de aquellos que tienen un chef en su interior y de todos aquellos que babeamos viendo la variedad de platos que nos ofrecen..

Siendo conscientes del éxito que las cocinas de Pepe, Jordi y Samanta tienen, se han permitido un arranque de temporada en el que nos han hecho partícipes de una buena parte del cásting, llegando en ocasiones a cansar, todo hay que decirlo. Shine Iberia ha seguido contando con Eva González para guiar su producto, una presentadora que cada vez deja más claro que estos programas están hechos para ella. La unión de su voz y la agilidad con la que comenzaba el programa derrochaban sensación de motivación. El macro-casting y el momento “cuchara de madera” fueron los puntos de explosión en el arranque. Un programa tan asentado entre los inquietos por el arte culinario merece tal expectación.

Tras este macro-casting llegaba la hora de ver cuántos de los 50 aspirantes elegidos, merecía quedarse dentro de los 15 concursantes que lucharán por ser un auténtico MasterChef. Aquí descendía la agilidad y se producían altibajos en el ritmo que iba tomando el programa a lo largo de la noche. Cada concursante presentaba su plato que era juzgado por cada uno de los componentes del jurado, tomando el protagonismo Samantha, que viene esta vez con ganas de guerra.

Una Dj, un auxiliar de funeraria, o un profesor de yoga, son algunos de los concursantes que han entrado en la lucha por los 100.000€ de premio y la publicación de un libro de recetas propio. Hay que destacar a las dos señoras que cautivaron a las redes: Almudena, que se quedó con la miel en los labios y Churra. Sí, habéis leído bien. La abuelita que con todo el arte dijo que se llamaba Churra, fue enviada por el jurado a cocer nabos, pero la guerrera de Samantha rectificó y fue a colgarle el delantal en último momento. Los tuiteros echaban humo- y no porque quemaran el pájaro azul con tanta cocina de por medio- con el gesto de hacer probar a una vegetariana un atún. Nadie la obligaba, ella podría haber dicho que no, aunque presentarse a un programa así tiene ventajas e inconvenientes.

Pasada esta parte en la que vimos cómo se creaba show en el jurado, expectación en los concursantes y algo de cansancio en los telespectadores, acababa el primer programa de “MasterChef 2” con sus 15 concursantes. Un inicio de temporada que acabó tarde para no tener anuncios y en el que vimos un casting cual barra desplegable de ordenardor: larguito, ordenado, bien realizado y con la esencia con la que “MasterChef” sabe premiar a su audiencia.

Una crítica de Luís Miguel Rojas (@luismrn25) || crítico televisivo de “Sin lápiz ni papel”