cvbnmLA CRÍTICA DEL DÍA DESPUÉS.
Opinión || Aunque la ficción con la que Antena 3 abre su curso televisivo, en cuanto a producto nacional se refiere, se catalogue como dramedia, te saca tanto la carcajada como la lágrima más sentida. El capoteo que María Castro ha vuelto a perpetuar ante las tablas del televisor, junto con el extraordinario coro actoral que la rodean, piden el aplauso para “Vive cantando”.
Vaya por delante que se desconoce el descontrolado vaivén que pueda sufrir la audiencia del nuevo serial de Antena 3, tengo que felicitar a la cadena por apostar y dar luz verde a tal excelente producto nacional. Al igual que también felicito a sus creadores, la productora Grupo Secuoya y Doble Filo por subir al escenario televisivo tal ficción que rescata el sentir español y lo familiar.
AUDIENCIA: “Vive cantando” arrasa con un 18,7% de share y 3 millones de telespectadores en su debut
Como en una hora y media, menos un minuto de descanso que nos ofreció la querida cadena de Atresmedia, no me percaté de ningún defecto reseñable en este escrito, tan solo pondré la pega, y a Antena 3, por no plasmar la mosca informativa con el hashtag #ViveCantando, segunda persona del singular imperativo del verbo vivir, y no la primera del singular del presente indicativo #vivoCantando, como se hizo Trending Topic al término de la serie rondando las doce de la noche.
El inicio fue impecable. La trama se me quedó en un segundo plano mientras mi atención se fue directa a los acertadísimos créditos de inicio emulando a las letras del karaoke, acorde por supuesto con el tono de la ficción. Pero al instante el desparpajo de la mala malísima de ‘la Jessi’ en “Sin tetas no hay paraíso”, ahora convertida en ‘la Trini’ de “Vive cantando”, me hizo teclear en la red del pajarito el buen pie con el que arrancaba la serie.
María Castro se ha adueñado de la ‘mari’ de barrio con aires andaluces cual piel de cebolla madura; y los ‘coños’ que se le escapan a menudo hasta sospecho que estén guionizados, de lo natural que queda.
La Castro vuelve a dejarnos clarito que vale, y mucho. Cierto es que su don no es cantar, aunque viendo las cantantes de karaoke que nos intentan amenizar en las verbenas populares de los rincones de nuestra querida España, lo borda. Traslada al telespectador de la risa al llanto en un solo parpadeo; se ha adueñado de la ‘mari’ de barrio con aires andaluces cual piel de cebolla madura; y los ‘coños’ que se le escapan a menudo hasta sospecho que estén guionizados, de lo natural que queda.
Que por cierto, chapó por el guión, señores de Secuoya y Doble Filo. Creíbles casi al cien por cien, porque todo es mejorable, y trasladados perfectamente al ambiente de los 80 y 90, aunque también ayuda muy mucho el atrevido decorado, vestuario y localizaciones que perfilan “Vive cantando”. Reavivan el sentir cañí que a los españoles tanto nos gusta ver en pantalla, y lo mezclan a la perfección y de forma adictiva con la tragicomedia de la historia, perfectamente argumentada por el excelente reparto.

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Por no nombrar a todos, destaco a Mariola Fuentes (Candela, la del bar), cuyos desaires de barrio dan más brillo a la trama contrapuestos a Ignacio Montes (Carlitos), que parece haberse equivocado con el rodaje de “Física o química”. Hablando de esta serie, Sandra Blazquez (la mala de “FOQ”) algo flojita como amiga perfecta del personaje de Ana Mena (Paula), algo insípida, todo sea dicho, pero correcta. ¿El resto?, tendrán que seguir evolucionando para que merezcan una reseña.. la verdad.
En general, una ficción de comedia que por fin creo que funcionará en la parrilla de Antena 3, tras los fiascos de “Fenómenos” o “BuenAgente” (que vino de laSexta), y que saca a relucir la calidad de producción, guión y actoral que tiene nuestro país. Larga vida a “Vive cantando”. Recomendable. Le pongo un 8 de nota.
Una crítica de Álvaro Roldán (@alvaroRoldan_) para Tuteledigital.es
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