efrgthyjhSIN LÁPIZ NI PAPEL.
Opinión || Nuestras parrillas televisivas están cerrando sus grandes apuestas. Mediaset ha cerrado con final feliz, su peculiar cuento de princesas “Un príncipe para Corina”. Durante todas las citas amorosas de Corina Randazzo, la audiencia ha respondido de muy buena forma, otorgándole en su gran final el trono que necesita para sentarse junto a su príncipe, Pascual. La decisión de la rubia lideró en cuota de pantalla a pesar del estreno en Antena 3 de la segunda temporada de “Pulseras Rojas”.
Y es que este reality de Cuatro, tenía todas las papeletas de llevarse el triunfo. Esta forma de llevar las situaciones al extremo y generar vergüenza ajena a la vez que gracia es algo que atrae al telespectador de forma inexplicable. La cadena de Mediaset nos presentaba a una guapísima rubia malagueña de origen argentino vestida de princesa y otorgándole cualidades tales como la simpatía, belleza o inteligencia. Simpática, sí; bella, también, pero la inteligencia se montaba en un avión y se le iba en alguno de los capítulos. Aún así hay que destacar sus puntos de asertividad, que hacían que conectase muy bien con el público. También ha mostrado su parte sentimental al dejarse llevar por lo que le dictaba el corazón y se le ha visto entregada con cada grupo de pretendientes. Porque eso sí, Corina tenía para elegir entre 24 pretendientes, cada uno de ellos con características peculiares, que hacían que, aunque no fuese ese el objetivo, se notara el gran guión del programa. Hemos visto realitys similares en nuestro país, pero obviando la buenísima postproducción de este, hay que reseñar la exageración de algunas de las escenas, lo que hace que el público no llegue a creerse el programa. Nota que deberían apuntar para próximas entregas.
Que el hada madrina perfecta sería Luján Argüelles era algo predecible, pues durante toda la temporada ha conseguido darle el tono necesario y ha dejado bien claro con su actuación, que estos formatos son para ella. Ha sido la guía perfecta ya que Corina ha hecho poco caso a los consejos de su hermana Nahir y su mejor amigo Javier, porque al final ella ha hecho lo que ha querido. Me quedo con una frase que dijo la princesa en una de las entrevistas antes de la final.  “No me arrepiento de nada, con los dos chicos que he llegado a besarme lo he hecho porque me llenaban, y no eran caras bonitas, son niños que han gustado a todo el mundo, como a mí“.
Un buen cásting, unos pretendientes perfectamente estudiados y caracterizados. Resultaba difícil creer en estas citas amorosas porque el entorno era idealizado, pero los futuros príncipes no. Ha sido un punto original y diferente que Mediaset ha dado al reality. Como he dicho anteriormente, la productora ha conseguido llegar a un absurdo que gusta, que nos mantenía pegados a la tele y nos hacía reír, aunque si nos vamos al fondo, se trataba de otro reality, algo de telebasura más, pero ha gustado. Ha sido excelente. Un descubrimiento.
Pascual, algo torpe, le ponía el zapato a Corina. Le hacía falta calzador. En un ambiente algo apagado, Luján pedía el esperado beso de los dos príncipes, ellos lo hacían con el espontáneo “tranquilitos, tranquilitos” que se escuchaba de fondo del padre de Corina. Se acabo el cuento, muchos espectadores asistieron al enlace…¿ los principes fueron felices y comieron perdices? Ya lo sabremos.
Por Luís Miguel Rojas (@Luismrn25) || Sin lápiz ni papel para Tuteledigital.es
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