lkjhgfSEGUNDOS, POR LA COLA.
La fiesta de la canción europea ha terminado. Gana Dinamarca con un abultado número de votos y una ventaja considerable sobre Azerbaiyán, que fue segunda. España se conforma con tan solo ocho puntos repartidos entre Italia  y Albania. “No importa el lugar en el que quedes”, ha dicho Raquel del Rosario tras dejarnos penúltimos en el Festival eurovisivo.
Por Álvaro Roldán (@alvaroRoldan_) || Tuteledigital.es
Las apuestas pocas veces fallan, y así ha sido. Dinamarca, una de las grandes favoritas del festival y en promulgo a la canción promocionada por Divinity, la femenina de Mediaset España, gana el concurso europeo de la música cantada. Por su parte, no ha sido en lugar 29, pero si el penúltimo puesto para nuestras querida España. Nosotros dimos los doce puntos a Italia, para variar.
Por si ir ataviada de amarillo no daba la suficiente mala suerte, Raquel del Rosario decidió salir descalza al majestuoso y europeo escenario del concurso musical. El sueño de Morfeo inició su cante con numerosos problemas vocales, reflejados automáticamente en Twitter, y continuó con una discreta actuación en la que hacía más bulto el vestido que ellos mismos.
Tan solo rellenamos nuestro cutre-marcador con ocho puntitos europeos, 6 venidos de los albanos y 2 de nuestros queridísimos vecinos italianos. Y digo queridísimos porque así deben de ser para nuestros paisanos regalasen 12 puntazos al país con forma de bota. Sí, dimos la máxima puntuación a Italia.
El resto de Europa tan solo recordaba un veloz vestido amarillo chillón pululando por el escenario de Eurovisión, de no ser así, hubiésemos al menos pisoteado los dos dígitos, o hubiéramos acariciado la primera columna de países. Se trata de la peor posición en la que queda España en toda la historia de Eurovisión; la peor porque si mezclamos el penúltimo puesto, sumado con la cantidad de participantes, y junto a los preocupantes ocho votos que tan solo hemos recibido, supone el lugar más malo por encima de otras veces que hemos tenido cero puntos (pero puestos más altos, por encima de otros que estaban debajo).
Así las cosas, la tan mencionada “pesadilla” de Morfeo queda tras la actuación de Las Ketchup, Son del Sol, Soraya Arnelas, e inclusive Rodolfo Chikilicuatre. La canaria ha rebajado a España a una de las peores notas que ha tenido nuestro país en el festín de la canción europea. Aunque poca culpa tiene realmente la problemática vocal y el débil directo del grupo, ya que es TVE la principal culpable de que nuestro país nunca gane o quede en buen lugar en el Festival.
La pésima promoción de nuestra representante, tanto dentro de España como en Malmö; el dedazo a la hora de su elección como representante del país; la conexión apresurada de su abuela momentos antes de su cante; o la poca cobertura de su canción a nivel europeo y de medios, ha ayudado muy mucho a que quedemos en un merecido penúltimo puesto si se compara con el resto de participantes, algunos de ellos más sonados que nuestro “sueño”.
Finalmente fue Dinamarca, con 281 puntazos, la que recibió el micrófono eurovisivo ganador por su brillante y excelente canción ‘Only teardrops”, seguida de Azerbaiyán y Ucrania.
La audiencia se disparó, al menos la social que fue la que se pudo comprobar in situ; un apoteósico 99,5% fue el pico más alto de share social que acumuló el Festival de la canción europeo en redes sociales; consiguió hasta 9 TT, y tras las votaciones, Eurovisión continuó como fortaleza en la red del pajarito.
Así quedó todo:

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